Gritar

Menéndez Salmón, Ricardo

Ricardo Menéndez Salmón construye con sabiduría nueve mundos propios, donde aparecen con claridad la prosa es el arma secreta que multiplica las voces e ilumina los rincones oscuros donde se oculta la verdadera literatura. "Y así como las enfermedades se incuban en el banco de los ojos, mientras el destino las dispone a capricho en el tapiz de las entrañas; así como la envidia y la perfidia colorean las emociones con su paleta, y la cólera las enciende y arrebata con pincel atroz; así como el amor verdadero, ese que se persigue en cada poso de café y cada traidor monosílabo, se concentra en torno al santuario del pecho; así nuestra vida doméstica se fue tiñendo del mórbido Mal de los Constructores".



15,6€

Agotado

Detalles del libro

Páginas: 128
Fecha de publicación: 2007
ISBN: 978-84-8381-017-0

Sinopsis

Los nueve cuentos de Gritar supusieron la confirmación de uno de los narradores más exquisitos, honestos y originales de la nueva narrativa española. Ricardo Menéndez Salmón construye con sabiduría nueve mundos propios, donde aparecen con claridad la prosa es el arma secreta que multiplica las voces e ilumina los rincones oscuros donde se oculta la verdadera literatura.
"Y así como las enfermedades se incuban en el banco de los ojos, mientras el destino las dispone a capricho en el tapiz de las entrañas; así como la envidia y la perfidia colorean las emociones con su paleta, y la cólera las enciende y arrebata con pincel atroz; así como el amor verdadero, ese que se persigue en cada poso de café y cada traidor monosílabo, se concentra en torno al santuario del pecho; así nuestra vida doméstica se fue tiñendo del mórbido Mal de los Constructores".

De su anterior obra,  La ofensa, la crítica ha dicho: "un relato insoslayable que no puede ni debe pasar inadvertido a los lectores" (J. J. Armas Marcelo, ABC), "Una novela corta y deslumbrante, llevada de mano rápida por un estilo extraordinario, barroco y deslumbrante, llevada de mano rápida por u estilo extraordinario, barroco y preciso, que entierra una fábula universal y fulgurante" (Rafael Conte, El País), "Una lectura que cabe interpretar como una irresistible aventura a la que asistimos acongojados y que contiene lo más insoldable de todo escritor de fuste, la capacidad de sorprendernos" (Gregorio Morán, La Vanguardia).